Hemisferios de Magdeburgo
Objetivo
  • Demostrar que al sacar el aire que hay dentro de los hemisferios de Magdeburgo, la presión que ejerce la atmósfera (presión atmosférica) que aproximadamente es de 1 kg/cm, no deja se parar las dos semiesferas.
  • Realizar algunas experiencias sencillas con la bomba de vacío.
Introducción
Vamos a recrear, de un modo más modesto, la experiencia realizada por Otto Von Guericke el ocho de mayo de 1654 en la ciudad alemana de Magdeburgo.
Materiales
  • Bomba de vacío.
  • Hemisferios de Magdeburgo
Realización práctica
  • 1.- Colocamos los dos hemisferios juntos y probamos a separarlos.
  • 2.- Conectamos los hemisferios a la bomba de vacío.
  • 3.- Conectamos la bomba de vacío y extraemos el aire de dentro de los hemisferios.
  • 4.- Cerramos la llave de los hemisferios y desconectamos la bomba.
  • 5.- Intentamos separa los hemisferios.
Hemisferios de Magdeburgo
Precauciones
  • Esta experiencia no necesita precauciones especiales por lo sencillo de su realización.
  • Como siempre que se maneje una bomba de vacío hay que recordar que hay que cerrar la llave de los hemisferios antes de parar la bomba para evitar que se salga el aceite.
  • Para obtener un mejor vacío dentro de los hemisferios verificar que la capa de grasilla de la unión de los mismos esté en buenas condiciones.
Explicación científica
Hemisferios de Magdeburgo
  • Cuando dentro de las esferas hay aire, tenemos la misma presión afuera que a dentro por lo tanto no cuesta nada de separar los dos hemisferios.
  • Con la bomba de vacío lo que hacemos es sacar el aire de dentro de la esfera, por lo tanto la presión se hace muy pequeña (lo podemos comprobar viendo como la aguja del vacuómetro marca casi 0).
  • Entonces la presión exterior sobre la esfera (presión atmosférica) es mucho más grande que la interior y por lo tanto necesitaríamos una fuerza más grande para contrastar la de la atmósfera y poder separar las esferas.
Curiosidades y otras cosas
  • El día ocho de mayo de 1654 la ciudad alemana de Magdeburgo fue testigo de un acontecimiento memorable. Aquel día, los poderosos príncipes de Alemania, encabezados por el emperador Fernando III, aguardan expectantes el comienzo de un singular espectáculo. Frente a ellos se encuentran dos hemisferios de cobre, dispuestos una contra otro para formar una esfera herméticamente cerrada de aproximadamente medio metro de diámetro. Cada hemisferio posee, además, cuatro argollas por las cuales pasa un conjunto de sogas unidas firmemente a dos grupos de ocho caballos cada uno, ubicados a ambos lados de la esfera. Repentinamente, y sin más preámbulos, se da inicio al espectáculo. Ambos grupos de caballos empiezan a tirar en sentidos opuestos, intentado separar los hemisferios. En un principio, los esfuerzos resultan en vano. La selecta audiencia se encuentra estupefacta. Difícilmente pueden dar crédito a lo que están presenciando. No es para menos, si pensamos que ambos hemisferios se encuentran unidos por... ¡simple contacto! Sólo después de mucho trabajo, los caballos consiguen su objetivo, provocando un gran estruendo que semeja al disparo de un cañón.
  • Otto Von Guericke no ha defraudado a sus espectadores. No podía ser de otro modo, tratándose del ilustre alcalde de Magdeburgo, creador de la bomba de vacío, explorador de los fenómenos electrostáticos, y sin duda alguna, el más grande exponente del renacimiento alemán junto a Johannes Képler.
  • El secreto del espectacular experimento de Von Guericke reside en un hecho al mismo tiempo simple y notable: el aire del interior de la esfera había sido parcialmente evacuado haciendo uso de una bomba de vacío. Por supuesto, comparada con los estándares actuales, aquella evacuación resulta bastante modesta. Sin embargo, para mediados del siglo XVII se trataba de un experimento único en su genero, realizado con un instrumento también único. Sin la bomba de vacío, recién creada por el genio de Von Guericke, el experimento habría sido irrealizable.
Bibliografía

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